Muchos continúan ejerciendo sus labores pese a no recibir
salario, porque se aferran a lo que tienen.
Trabajar sin cobrar. Una
realidad cada vez más frecuente en la Grecia de la crisis y del quinto año en
recesión y que, según cifras oficiales, afectaba ya el año pasado al 10% de los
asalariados del país.
“Llevo nueve meses buscando un
trabajo pero no lo hay en Grecia.
Muchos continúan trabajando pese a no cobrar, porque no se encuentra trabajo
fuera, así que te aferras a lo que tienes”, dice 'Stavros', el nombre falso que
elige para mantener su anonimato un ingeniero de telecomunicaciones que trabaja
desde hace 15 años en una gran empresa griega que le adeuda ya un año de su
sueldo, en una charla con la agencia EFE.
Otro de los problemas, relata
'Stavros', es la deuda del Estado, que debe a su empresa 1.000.000 de euros
desde el 2010, una situación generalizada en un país donde las arcas públicas
adeudan al sector privado unos 6.500 millones de euros, según el Ministerio de
Finanzas.
La situación de 'Stavros' está
lejos de ser un caso aislado. El secretario de la Unión de Inspectores de
Trabajo, Mijalis Jalaris, advirtió el pasado 2 de septiembre de que el 67% de
las quejas recibidas en su departamento se debían a retrasos de impagos de
salarios.
Además, los sindicatos
atribuyen esta tendencia a las medidas de austeridad impuestas por la Unión
Europea y el Fondo Monetario
Internacional y por los sucesivos Gobiernos griegos, a los que
acusan de agravar la crisis con sus rebajas de salarios y aumento de impuestos,
que han minado la capacidad adquisitiva y el consumo.
“Las medidas de austeridad y
la flexibilización laboral están llevando a la ruina a muchos trabajadores”,
afirma Savas Robbolis, del Instituto del Trabajo, y añade un dato aún más
contundente: “La población por debajo del nivel de la pobreza en Grecia ha
aumentado del 23% de antes de la crisis al 30% actual”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario