La llegada de la CME producto de la llamarada
solar clase X1.4 ha
comenzado a impactar el campo magnético terrestre.
El campo magnético está
recibiendo el golpe de CME el 14 de julio. Una tormenta geomagnética se está
gestando a raíz del impacto. Por el momento, se presentan condiciones para
auroras sobre los lugares de latitudes altas, tales como Canadá, Escandinavia,
la Antártida y Siberia.
La Administración Nacional
Oceánica y Atmosférica (NOAA) espera que la eyección produzca una actividad de
G2 a G4, lo que significa que será de moderada a severa.
Según las previsiones, la
llamarada solar no causará daños importantes en las redes eléctricas. Los
operadores de satélites tendrán que corregir la órbita de sus artefactos.
Sí afectará a la
propagación normal de señales de radio en todo el planeta y se aconseja a las
personas no exponerse a estos valores altos de radiación.
En las latitudes más altas es
posible que aparezcan espectaculares auroras en el cielo.
Se espera que
esta tormenta geomagnética se intensifique y lleve las auroras a latitudes
medias.
La llegada de la CME sacudió
el campo magnético de la Tierra, que a su vez induce corrientes eléctricas en
el suelo en las latitudes árticas. Rob Stammes midió el efecto de su
observatorio magnético en Lofoten, Noruega:
Actualmente las probabilidades de nuevas llamaradas
:
CLASE M: 70 %
CLASE X: 20 %


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