El fugitivo se coló a través de un agujero de 15
centímetros de alto y 45 de ancho.
Los carceleros de una prisión
norcoreana no podían creer que un recluso hubiera escapado a través del pequeño
hueco en la pared de la celda que se utiliza para pasar la comida a los
reclusos. Sin embargo, el Rey del Yoga lo hizo.
Nadie podría esperar que el
prisionero fuera lo suficientemente delgado y flexible como para colarse a
través de un agujero de 15 centímetros de alto y 45 de ancho. Sin embargo, lo
hizo el pasado 17 de septiembre. Pasó en la libertad solo unos pocos días y fue
localizado y detenido por la Policía, según los medios locales.
Las capacidades corporales del preso, apodado 'el Rey del Yoga’, le ayudaron a dedicar su vida a robos y saqueos. Fue condenado a prisión varias veces. En total, estuvo 23 años en la cárcel y aprovechó cada condena para mejorar su técnica del yoga.

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