Millones de estudiantes
y maestros de todos los niveles realizan un paro general.
Más de 7,5 millones de estudiantes españoles, desde preescolar hasta la
Universidad, y un millón de maestros se sumaron hoy a la huelga general
convocada en todas las regiones, excepto en las Baleares y el País Vasco. Es la
primera vez que en el país se convoca una acción de tal magnitud.
Los organizadores aseguran
que las escuelas estarán abiertas durante toda la jornada y tendrán el personal
suficiente para atender a los alumnos que acudan, pero no se impartirán clases.
Los maestros fueron llamados a explicar a los estudiantes la importancia de la
educación pública durante toda la semana y a colocar este día lazos verdes en
las ventanas de las instituciones donde trabajan.
De esta forma protestará por los recortes presupuestarios planeados por las
autoridades en materia educativa, así como las propuestas de incrementar las
horas de clase a los profesores e imponer un límite de alumnos por aula. Entre
otras medidas gubernamentales se ha dado a las autonomías el derecho a subir el
precio de las matrículas universitarias (unos 500 euros sobre una media actual
de 1.000 euros) y se han endurecido los requisitos para acceder a las becas.
Los sindicatos calculan que esta reforma echaría a la calle a "unos
100.000" maestros interinos.
Está previsto que la inversión pública en educación se reduzca más de 10.000 millones de euros en cinco años. Según los sindicatos, se trata de una "agresión" contra el sistema público de educación, que presupone una importante pérdida en su calidad. “El nivel del gasto público que se destina a la educación está muy por debajo de la media europea y en ese sentido más recortes significan peor calidad. Por otro lado, también implican más desempleo y que en el futuro la gente joven esté en peor situación para poder acceder al mercado de trabajo”, comentó Mikel Noval, responsable de la Oficina de Estudios de ELA.
Está previsto que la inversión pública en educación se reduzca más de 10.000 millones de euros en cinco años. Según los sindicatos, se trata de una "agresión" contra el sistema público de educación, que presupone una importante pérdida en su calidad. “El nivel del gasto público que se destina a la educación está muy por debajo de la media europea y en ese sentido más recortes significan peor calidad. Por otro lado, también implican más desempleo y que en el futuro la gente joven esté en peor situación para poder acceder al mercado de trabajo”, comentó Mikel Noval, responsable de la Oficina de Estudios de ELA.
Las manifestaciones en las principales ciudades españolas empezaron desde
las primeras horas de la mañana. En Barcelona se han centrado en la Universidad
Autónoma, donde los estudiantes bloquearon la autopista a la altura del campus
y colocaron barricadas en sus accesos por carretera. Tampoco hay servicio de
trenes. En Valencia fue bloqueado el acceso a la Universidad Politécnica,
campus de Vera, con pancartas alusivas a la huelga. En Madrid bloquearon
también la avenida principal que lleva a la Universidad Complutense. El evento
principal de la jornada tendrá lugar en la capital española, donde una
manifestación saldrá por la tarde de la Plaza de Neptuno y terminará en la
Puerta del Sol.
Mientras tanto, la patronal de centros privados, CECE, y la Asociación
Católica de Padres, Concapa, criticaron la huelga y la califican de
“irresponsable”. Por estas fechas los estudiantes españoles están en plena
época de exámenes, mientras que sus profesores, en plena evaluación.
La Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos
(CEAPA), por su parte, indica que perder un día de clase por la huelga no sería
tan importante. Ha habido festivos "y nadie se rasga las vestiduras"
por ello, dijo el portavoz del organismo José Luis Pazos a El Mundo. Pazos
agregó que “la comunidad educativa no puede estar callada" ante las
medidas que está promoviendo el Gobierno. Para él, el paro de hoy es "una
clase práctica" de educación ciudadana.
“Hay un sentir muy amplio de que las políticas que se están aplicando son injustas y favorecen a una minoría poderosa. Hay dinero para la Banca, pero no hay dinero para Sanidad y Educación. La única forma de cambiar estas políticas es la movilización”, comentó Mikel Noval.
“Hay un sentir muy amplio de que las políticas que se están aplicando son injustas y favorecen a una minoría poderosa. Hay dinero para la Banca, pero no hay dinero para Sanidad y Educación. La única forma de cambiar estas políticas es la movilización”, comentó Mikel Noval.

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