Hay muchos factores que influyen en la
calidad de nuestro sueño y nuestro descanso. Trata de seguir estos simples
consejos y seguro verás que tienes buenos resultados.
Respeta los horarios
En primer lugar, establece unos horarios regulares para
levantarte y acostarte.
Cuanto más respetemos los horarios, más fácil será
disfrutar de un sueño de calidad.
Consume energía a lo largo de la jornada
El ejercicio físico regular diario permite disfrutar de un sueño profundo.
Cena ligero
La cena debe ser ligera y no muy grasa, así como estar
suficientemente hidratada, aunque sin grandes cantidades de líquido.
En cambio, ayuda a conciliar el sueño si es rica en
hidratos de carbono fáciles de digerir, por ejemplo, la pasta o la leche con
algo dulce, que nos ayudan a dormir. (Véase "Alimentación contra el
insomnio")
Evita los estimulantes
No consumas estimulantes cuando se acerque la noche. Es
decir no ingieras mucho café, ni demasiados estimulantes, por la tarde, y
especialmente, por la noche.
Acondiciona tu habitación
Disponer de ropa de cama de calidad es indispensable para poder dormir bien. Presta atención a la calidad, la antigüedad y la medida de la ropa de cama, para que el cuerpo pueda ocupar toda la superficie y puedas girarte sin problemas.
Asimismo, presta atención, tanto a la temperatura (que no
debe estar muy elevada, porque para dormir hay que perder un grado), como al
ruido (aleja cualquier tipo de ruido que pueda sobresaltarte durante la noche:
teléfono móvil, aparatos electrónicos que se puedan poner en marcha...).

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