Miles de huevos de tortuga laúd
(Dermochelys coriacea) han sido aplastados por maquinaria pesada en una playa
de Trinidad y Tobago. Los operarios, contratados por el Gobierno del país
caribeño, redirigían el cauce del río Grand Riviere, cuyo curso amenazaba a uno
de los hoteles más visitados durante la temporada de cría de la especie, en
peligro de extinción.
Los conservacionistas que han vigilado los trabajos
aseguran que la excavación de una franja tan larga en un área tan sensible
(concentra la mayor densidad de nidos de tortuga laúd del mundo) y diminuta de
la costa norte de Trinidad era innecesaria.
Sherwin Reyz, miembro de la organización Grand Riviere,
estima que se han perdido alrededor de 20.000 huevos, machacados por las
bulldozzers y servidos en bandeja a buitres y perros callejeros tras el
movimiento de tierras.
El hotelero Piero Guerrini, propietario del complejo
Mount Plaisir Estate que había presionado al Ejecutivo de Trinidad durante
meses para reencauzar el lecho del Grand Riviere, se encuentra consternado por
el resultado final, informa AP.
Marc de Verteuil, de la plataforma Papa Bois
Conservation, ha declarado a la agencia de noticias estadounidense que el río
había erosionado ya una extensa área de la playa destinada por las tortugas
laúd a la anidación. Pero las máquinas han agravado la situación, concluye.
Atracción
turística
Trinidad y Tobago eliminó la matanza de tortugas marinas en sus aguas en 1966. Un número creciente de defensores de las tortugas habían conseguido proteger los tradicionales terrenos de puesta de huevos, atracción turística de la isla, estado independiente ubicado en el sur del mar Caribe, sobre la plataforma continental de la costa oriental de Venezuela.
La tortuga laúd devora medusas y otros invertebrados
marinos gelatinosos. Sus ejemplares se pueden observar en cualquier océano, pues
se trata de individuos muy solitarios que nadan de forma activa durante todo el
año. La tortuga laúd es la variedad de tortuga más grande del mundo: puede
llegar a medir más de dos metros de longitud y pesar hasta 900 kilos. También
es una de las más antigüas: lleva zambulléndose en el mar unos 100 millones de
años.
Aunque, ahora, su población se encuentra en franco retroceso debido a la
sobrepesca y la contaminación, entre otros problemas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario