Unos 250 policías ocuparon este martes una favela de la
zona norte de Rio de Janeiro donde al menos 12 personas fueron asesinadas en
tres días, entre ellos seis adolescentes, con la meta de expulsar a los
narcotraficantes y retomar el control de la comunidad.
Los cuerpos de seis jóvenes de 16 a 19 años fueron
hallados los lunes en la favela de Chatuba, acribillados a balazos y con marcas
de cortes de cuchillo. La policía buscaba el martes el cadáver de un séptimo
joven de 19 años, que desapareció el sábado al igual que los otros
adolescentes.
En tres días "al menos 12 personas fueron
asesinadas" en esta favela, según la policía.
"Ante el significativo número de crímenes bárbaros
cometidos durante el fin de semana por los traficantes de droga que dominan
Chatuba (...) era necesaria una acción urgente para devolver la tranquilidad a
la región", indicó la secretaría de Seguridad Pública en un comunicado.
Los servicios de inteligencia estiman que los crímenes
fueron ordenados por el jefe del narcotráfico en la zona, conocido como
"Juninho Cagao", y dos de sus cómplices, "Foca" y
"Ratinho", según el coronel Frederico Caldas, portavoz de la policía
militar, citado por el sitio G1 de Globo.
La ocupación policial de la favela de Chatuba, en el
municipio de Mesquita, en el área metropolitana de Rio, fue apoyada por cuatro
coches blindados de la Marina y será "permanente". Estará seguida por
la instalación de un batallón permanente de 112 agentes, como ha ocurrido en
otras favelas desde 2008, precisó el comunicado.
De cara a la Copa del Mundo de fútbol de 2014 y los
Juegos Olímpicos de 2016, el gobierno de Rio busca recuperar el control de
decenas de favelas dominadas por narcotraficantes o milicias.
Actualmente, unos 5.500 policías trabajan en varias
"Unidades de Policía Pacificadora" (UPP) en más de 140 favelas de Rio
(de un total de 750), sobre todo en la zona sur de la ciudad, la más turística.
El asesinato de los adolescentes "no puede quedar
impune", afirmó el martes la ministra de Derechos Humanos, Maria do
Rosário.
"Conversé con el gobernador (de Rio, Sergio) Cabral
y me garantizó que serán adoptadas todas las medidas para identificar a los
responsables de esta matanza", añadió la ministra, citada por agencia
Brasil (estatal).
El alcalde de Mesquita, Artur Messias, sostuvo que la
violencia ha aumentado en los últimos años en este municipio de 40.000
habitantes.
"Remarcamos que la violencia aumentó con la
presencia de narcotraficantes que emigraron (del centro, ndlr) de Rio, de donde
fueron expulsados. El gobernador y la dirección de la policía están al
tanto", afirmó el alcalde, citado por G1.
"Vivo aquí desde 1986 y antes no era así. Esto
empeoró cuando llegaron los traficantes de Rio", coincidió José Aldeci da
Silva Junior, de 44 años, padre del joven desaparecido y cuyo cuerpo es buscado
por la policía.
Las autoridades pidieron "la colaboración" de
la población local para "que denuncien a los criminales, sus escondrijos y
los lugares donde guardan las armas, las drogas y otros productos
ilegales".
Dos números de teléfono fueron puestos a disposición de
los habitantes, que deben desplazarse por la comunidad munidos de su documento
de identidad y de la propiedad de sus motos o coches.
La policía informó inicialmente del arresto de 12
personas en el marco de la operación, pero la cifra fue luego revisada a 10.
Los seis jóvenes asesinados, que no tenían vínculos
conocidos con el narcotráfico, fueron vistos por última vez el sábado, cuando
se bañaban en una cascada situada en la favela. Los cadáveres fueron hallados
junto a una ruta en construcción en la misma zona.
"Fueron torturados, fue un crimen bárbaro. Creo que
los narcotraficantes los mataron de esa manera para demostrar su poder",
declaró Sandra Ornelas, de la policía de Nilópolis, cerca de Mesquita.

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