Rusia criticó hoy a EE.UU. por no incriminar a los padres
del niño ruso de tres años adoptado por una familia de Texas y que murió
misteriosamente en enero pasado, suceso que Washington considera un desgraciado
accidente.
"La decisión del Estado de Texas de no presentar
acusaciones contra la familia Shatto en relación a la muerte de Maxim Kuzmin
suscita muchas preguntas", afirmó hoy Konstantín Dolgov, jefe del
Departamento de Derechos Humanos del Ministerio de Exteriores ruso.
Dolgov agregó: "Ocurre que el niño murió y los
padres adoptivos no son culpables de ello".
"Más aún, se nos intenta convencer de que las
heridas, incompatibles con la vida, se las infringió el niño a sí mismo",
destacó.
El funcionario cree que la decisión se enmarca en la
tradicional indulgencia de los órganos de seguridad y la Justicia
norteamericanas con las familias en cuyo seno mueren niños adoptados rusos.
"Insistimos en nuestra exigencia de entregar a la
parte rusa sin ulterior dilación todos los documentos pertinentes sobre las
circunstancias de la muerte de Maxim Kuzmin, incluidos los resultados de los
análisis forenses", apuntó.
Dolgov comentó que "después de estudiar esos
documentos Rusia podrá sacar conclusiones definitivas sobre la muerte del
niño" y decidir "posibles nuevos pasos".
Además, aseguró que confía en el acceso consular al
hermano menor del fallecido, Kiril Kuzmin, también adoptado por los Shatto,
para conocer las condiciones reales en las que vive con el fin de lograr su
retorno a Rusia.
Maxim, adoptado por la familia Shatto en un orfanato,
murió el pasado 21 de enero tras infligirse el golpe en el abdomen que acabó
con su vida, según la policía de Texas.
Según el Defensor del Menor de Rusia, Pável Astájov, 20
niños rusos adoptados han muerto desde 2001 en Estados Unidos, país que ha
acogido a unos 60.000 menores desde la caída de la URSS en 1991.
Por esta razón, Rusia ya aprobó en diciembre pasado una
controvertida ley que prohíbe las adopciones de niños rusos por familias
norteamericanas.
El pasado 18 de febrero Astájov denunció que Kuzmin murió
tras ser golpeado por su madre adoptiva, aunque más tarde se desdijo sobre el
presunto asesinato e insistió en que dejar a un niño sin cuidado "ya es un
crimen en Texas".
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, adelantó que los
diplomáticos rusos ya están intentando que Kiril Kuzmin regrese a su país de
origen, pero reconoció que existen obstáculos jurídicos, ya que "el acto
de adopción fue realizado de manera legal".
El Defensor del Menor ha reconocido que más del 80 % de
los huérfanos rusos son sociales, es decir, tienen padres naturales que no
quieren hacerse cargo de sus hijos.

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